Tom Narrando
Me sentía algo extraño, nunca antes me había puesto a pensar en esas tonterías del amor, si tengo novia y todo eso. Salí al jardín para poder poner en orden mis pensamientos pero parecía que no encontraba como y ni siquiera podía olvidarme de eso. Me recargue en un árbol, para que así no me diera el sol. Trate de apartar mi mente en otra cosa, pero no resultaba tal parece que mi mente solo quiere hacerme sufrir con este asunto.
-Hola Tom-dijo Mariana, haciendo que saltara del susto.- Perdón no te quería asustar-
-Eh no hay problema-
-Puedo estar contigo, Bill no esta y la verdad no quiero estar sola-dijo ella tímidamente
-Si no hay problema-dije acercándome a ella- ¿Y que te pareció la casa?-
-Es muy linda, es como si su casa fuera de una película-
-Ah gracias, que bueno que te gusto-No sabía que decir, sentía que en mi garganta había un nudo- y mmm tienes hambre-
-Si un poco-dijo tocándose su pancita-tu no?-
-Si y mucha, pero voy a esperar a que Bill llegue-
-Ah ya, tu no sabes cocinar verdad?-
-Si pero para que cocinar si Bill lo puede hacer-
-Hahaha Tom-
-¿Por qué te ríes?-pregunte curioso
-Porque ocultas la cosas que no puedes hacer-
-Claro que no solo no cocino muy bien, no tan bien como Bill-dije algo molesto
-Y porque reaccionas de esa manera, si te dije algo que te molestara perdón-dijo Mariana con un tono triste.
-No, no es eso, pero me enoja ver cuando las chicas prefieren a Bill, siempre dicen que el es perfecto, romántico y todo eso y yo solo soy el sexy mujeriego-
-Tom pero tu eres distinto a tu hermano y yo creo que puedes ser igual de perfecto, romántico y todo eso si quieres-
-¿En serio crees eso?-pregunte con una gran sonrisa
-Si –dijo ella sonriéndome.
-Gracias creo que eres la única que piensa eso- no se porque pero me dio el impulso de abrazarla, sentí que debía hacerlo.
-Pz me alegra ser la primera-dijo ella devolviéndome el abrazo. Su abrazo era tan dulce y cálido, podía sentir como latía su corazón y eso me hizo sentir un cosquilleo por el cuerpo, fue tan agradable tenerla cerca de mi.
Bill Narrando
Por fin llegamos a la casa, baje rápido del auto de Natali me despedí de ella y vi como salía de mi propiedad. Entre corriendo a la casa y fui directo a la habitación de Mariana quería verla y poder hablar con ella. Pero para mi suerte no estaba, baje rápido y la busque en la sala, nada no había rastro de ella fui a la cocina y no, Salí al jardín camine un poco hacia los arboles, tal vez estaba ahí. Al fin la encontré estaba bajo un árbol, al parecer abrazaba a alguien, camine un poco mas no alcanzaba a ver muy bien. Mire fijamente debajo del árbol y era Mariana abrazada a Tom. Me sentí enojado al verlos tan juntos. No sé qué me pasa, ni si quiera se porque me siento así, que me pasa a caso me gusta Mariana y estoy celoso de Tom, yo no podía sentir esto hacia ella, ella solo es alguien mas en mi vida por culpa de Tom solo es pasajera.
Camine hacia la casa, tenia que quitarme eso de mi mente, fui a la cocina ya tenia hambre y necesitaba preparar algo también para Tom y Mariana, ojala mi mamá me allá dejado algo ya preparado en el refrigerador. Pero lo único que encontré fue un pequeña nota.
Deje dinero para pizza si quieren ahí hay un poco de pastel para el postre
Los quiere su mamá
Hice lo que decía la nota y pedí pizza no tardaron mucho en llegar el gerente ya sabe como debe entregármelas para que las fans no me encuentren. Deje las pizzas en la mesa y fui a buscar a Mariana y a Tom para que comieran. Ellos estaban en la sala viendo una película.
-Vengan a comer que la pizza se enfría-dije atrayendo su atención
-Pizza!!!-dijo Tom mientras corría hacia la cocina como un niño pequeño
-Tu no vienes Mariana?-pregunte
-Si ya voy-dijo ella mientras se paraba del sillón
-Hay pizza de peperoni y hawaiana-
-Que bien se antoja-
Comimos y un enorme silencio inundaba la cocina, nadie hablo durante todo la comida. Todo era muy incomoda nadie sabia de que hablar o que decir.





